5 de noviembre de 2011

Marrakech (Marruecos)


Una de las ciudades más importantes de Marruecos. 2 millones de habitantes. Contraste entre la vida tradicional en una ciudad africana e islamista y un destino turístico de Riad de lujo y campos de golf.
Si se va a hacer una ruta por las zonas del desierto de Marruecos, Marrakech es la ciudad ideal para aterrizar por su ubicación. También es muy recomendable visitar la ciudad antes de hacer la ruta, de lo contrario perdería parte o todo su encanto.
Con un día entero para visitar la ciudad es suficiente. Su patrimonio artístico es escaso y su interés radica en el aspecto social y humano. Destacar la torre de la mezquita Koutoubia, gemela a la Giralda de Sevilla, el Palacio Real y sus jardines, las tumbas de los reyes y la Madraza.


El mayor atractivo turístico el la Plaza de Jamma el Fna, declarada Patrimonio intangible de la Humanidad. Tiene su mayor apogeo al caer la noche donde se montan más de 100 restaurantes (tipo chiringuito). Es como una feria de pueblo pero muy grande y con los atractivos variopintos de las ciudades musulmanes: serpientes, aguadores, bandas improvisadas, pintadoras de jenna... Todos ellos a la caza del turista que deambula de un puesto a otro esquivando las bicicletas y motos que no dejan de cruzar entre el gentío. Está totalmente enfocada al turista y ha perdido parte de su encanto. A mi, particularmente, no me gustó nada de nada.
En los aledaños, se encuentra el zoco, también muy enfocado al turista pero más tradicional. Todos los vendedores se acercan a ofrecerte su mercancía en tu idioma pero no son pesados si no te interesa. Mayor encanto tiene el mercado de la medina. Todo está junto, entras y sales de uno y el otro sin darte cuenta. Está destinado a los habitantes de la ciudad y es mucho más auténtico.


Riad Aderbaz
Este Riad se encuentra ubicado al lado del Palacio Real de Marrakech y a menos de 10 minutos andando de la plaza Jemma El-Fna. Se encuentra en un callejón donde no entraría por la noche sin guardaespaldas, y el letrero se limita a una placa metálica en la puerta de madera. Pero estuvimos sin ningún problema y está bien iluminado.
Es un lugar pequeño y acogedor. Una pequeña piscina en le recibidor, es el patio de luces al que dan todas las ventanas. Tres pisos con 3 o 4 habitaciones y un comedor que parece el salón de casa.
En la planta superior tiene terraza con amacas y tumbonas y una habitación que es en la que nos alojamos.
Muy buen servicio, buen desayuno, decoración simple pero muy bonita. Un sitio muy, muy tranquilo, bien ubicado y relativamente barato (en torno a 30€ la noche).

No hay comentarios:

Publicar un comentario