Escocia es uno de los lugares más bonitos para visitar en verano. Aquí recomiendo un viaje para realizar en 5 o 7 días, dependiendo de las ganas de carretera y de tranquilidad que tenga cada uno. Está planteado para viajar en avión hasta Edimburgo y allí, alquilar un coche para realizar los desplazamientos. Esta opción plantea la dificultad de conducir por la izquierda y habituarse a rotondas en sentido contrario y manejar la palanca de cambio con izquierda. Todo es acostumbrarse. Considero que es la mejor opción porque te da muchísima libertad de movimiento en un viaje donde los lugares pintorescos y las vistas de los impresionantes paisajes son el atractivo principal. La gasolina está algo más cara que en España y las carreteras están bastante bien. Lo más curioso es que las autovías de Escocia nada tienen que ver con las de España. Así, no debe sorprendernos que los carriles se dupliquen o se reduzcan a lo largo del camino y que nos encontremos rotondas en medio de ellas. Las rotondas también son diferentes. En vez de utilizar carriles circulares, son como una especie de espiral donde debes fijarte en las letras de la carretera para ver la dirección del carril y escoger el tuyo, que te llevará directamente a tu salida sin cambiar de carril. Las indicaciones son muy buenas. La parte turística esta muy explotada, por lo que la opción del coche y a tu aire, insisto en que me parece las más adecuada.
La época más recomendable es en verano. El tiempo es muy malo y en invierno las nieves son abundantes. Viajar en verano no te asegura buen tiempo, ya que llueve mucho y lo normal es que esté nublado; pero sí te aseguras poder visitar todos los lugares planeados y no encontrarte carreteras cortadas.
El planteamiento de nuestro viaje fue dormir en Edimburgo e Inverness, y desde allí desplazarse a los diferentes lugares. Otra opción es ir avanzando y durmiendo en alguno de los numeroso Bed&Breakfast. Hay muchísimos, también suelen estar completos en verano, pero como hay tantos siempre hay alguno cerca con camas libres.
En nuestro caso los vuelos fueron Madrid-Liverpool. El billete puede costar hasta la mitad, la distancia a Edimburgo son 3 horas y media por autopista, y te permite conocer una ciudad emblemática y aprovechar para visitar lugares del sur de Escocia por el camino. El presupuesto aproximado fue de 600€/persona más los billetes de avión.
En el menú de la izquierda se pueden ver las diferentes partes del viaje.

No hay comentarios:
Publicar un comentario